Nuestra historia: del cuero a la cuchillería
Ayllon Artesano nació mucho antes de que llegaran las primeras navajas a nuestro catálogo.
Nuestra historia comienza en Morón de la Frontera (Sevilla), después de una etapa difícil. Tras perder mi empleo en una fábrica de cuero, decidí que era el momento de intentar construir mi propio camino.
Una noche le propuse a mi mujer una idea: aprender el oficio de guarnicionero de manos de un artesano de nuestro pueblo que, con más de ochenta años, seguía trabajando el cuero.
Y así empezó todo.
Aprendí a fabricar monturas, cabezales y otros artículos relacionados con el mundo del caballo. Con el tiempo, las circunstancias del mercado nos llevaron a explorar nuevos caminos: primero la guarnicionería de caza y después la marroquinería, elaborando carteras, cinturones y bolsos.
De ahí viene nuestro nombre: Ayllon Artesano. De nuestros comienzos trabajando el cuero con nuestras propias manos.
El encuentro con la cuchillería
Durante aquellos años también acudíamos a mercadillos para ofrecer nuestros artículos de piel.
Fue precisamente en uno de ellos donde decidí incorporar unas navajas de la Cuchillería de Taramundi.
Aquellas primeras navajas despertaron algo que no esperaba. Me llamó la atención su capacidad de corte, su sencillez y todo lo que había detrás de una herramienta aparentemente tan pequeña.
Lo que comenzó como una pequeña incorporación a nuestro puesto terminó convirtiéndose en una verdadera pasión.
Poco a poco fui descubriendo nuevos fabricantes, diferentes aceros, sistemas de cierre, materiales y tradiciones cuchilleras. El interés fue creciendo hasta que decidí crear una tienda online dedicada específicamente a la cuchillería.
Así comenzó una nueva etapa de Ayllon Artesano.
Mucho más que vender navajas
Con los años he querido profundizar en aquello que ofrecemos a nuestros clientes.
Por eso he dedicado tiempo a formarme en el afilado profesional, conocer distintas técnicas y trabajar con herramientas tan diferentes como cuchillos y tijeras profesionales.
Porque para nosotros la cuchillería no consiste únicamente en vender un producto. También consiste en comprender cómo está fabricado, cómo funciona y cómo se mantiene.
Un proyecto de dos
Con el crecimiento de la tienda llegó también una nueva etapa.
Mi mujer, Rocío, comenzó a implicarse cada vez más en el proyecto, especialmente en las redes sociales y en la creación de contenido.
Lo que había comenzado como una iniciativa personal se convirtió en un negocio al que hoy nos dedicamos los dos.
Seguimos aprendiendo, descubriendo fabricantes, ampliando nuestro catálogo y compartiendo con nuestros clientes aquello que tanto nos apasiona.
De las primeras monturas de cuero a las navajas de Taramundi. De los mercadillos a nuestra tienda online.
Han cambiado muchas cosas desde aquellos comienzos, pero hay algo que sigue siendo igual: las ganas de trabajar, aprender y hacer las cosas bien.
Bienvenidos a Ayllon Artesano.









